Cosechar es un momento de pura alegría, ¡felicitaciones! Pero para que ese trabajo no se pierda y tus cogollos alcancen su máximo potencial de sabor, aroma y efecto, hay tres pasos finales que son tan importantes como el cultivo mismo: el secado, el curado y el mantenimiento adecuado.
No te saltees estos pasos. Hacerlo bien puede transformar una buena cosecha en una excelente. Acá en Lugannabis, te contamos cómo lograrlo.
Secado: La primera transformación.
El secado es el primer paso después de la cosecha y busca eliminar el exceso de humedad de los cogollos de forma lenta y controlada. Esto es crucial para evitar hongos y moho, y para que la clorofila se degrade, mejorando el sabor.
¿Cómo hacerlo bien?
Podés colgar plantas enteras (si el espacio lo permite), ramas individuales o los cogollos ya manicurados. Lo ideal es dejar algo de follaje para un secado más lento.
Elegí un espacio oscuro, fresco y con buena circulación de aire, evita muebles viejos o lugares con humedad concentrada que contaminen su olor y sabor.
Usá perchas, tendederos o mallas de secado para colgar los cogollos de forma que el aire circule por todos lados y no se toquen entre sí. Un pequeño ventilador que mueva el aire suavemente (sin apuntar directamente a los cogollos) ayuda a evitar focos de humedad.
El secado suele durar entre 7 y 14 días, dependiendo del tamaño de los cogollos y las condiciones ambientales. Sabrás que están listos cuando los tallos pequeños se quiebren al doblarlos, en lugar de doblarse.
Curado: Donde la magia sucede
Una vez secos, los cogollos aún conservan algo de humedad interna. El curado es el proceso de "maduración" que ocurre cuando los guardamos en un ambiente controlado, permitiendo que la humedad restante se distribuya uniformemente y que los cannabinoides y terpenos se desarrollen y estabilicen. Es el secreto de un sabor y aroma profundos.
Pasos para un curado perfecto:
Guarda los cogollos en frascos de vidrio y llenalos hasta un 75-80% de su capacidad, dejando un poco de aire. No los apelmazes. Durante las primeras semanas, abrí los frascos al menos una vez al día por unos 15-30 minutos para liberar la humedad. Si sentís olor a amoníaco o humedad fuerte, dejalo airear más tiempo.
Para mantener la humedad ideal (entre 58% y 62% HR) dentro de los frascos, podés usar sobres reguladores de humedad. Son súper recomendables.
Guardá los frascos en un lugar fresco, oscuro y seco. La luz y el calor degradan los cannabinoides.
El curado mínimo es de 2 a 4 semanas, pero muchos cultivadores curan por 1 a 3 meses para obtener los mejores resultados.
Mantenimiento: Para que dure la calidad
Una vez curados, tus cogollos están listos para ser disfrutados. El mantenimiento es clave para que conserven sus propiedades a largo plazo.
Mantenelos en los mismos frascos herméticos, en un lugar fresco y oscuro.
Seguí usando los sobres conservadores de humedad si los usaste para el curado. Si no, revisá los cogollos cada tanto para asegurarte de que no estén ni muy secos ni demasiado húmedos.
Por último recorda: cuanto menos los manipules, mejor conservarán sus tricomas y sus aromas.
Dominar el secado, curado y mantenimiento es el broche de oro para tu cultivo. Te asegura que cada cogollo sea una experiencia de calidad, con el máximo sabor, aroma y potencia que tu planta puede ofrecer.
En Lugannabis, tenemos todos los accesorios y herramientas para que tus cogollos estén siempre perfectos. Si tenés dudas o querés saber más, ¡escribinos! Estamos para ayudarte.